G4M1F1C4C10N D3 8UL05 4N73 V4C105 D3 1NF0RM4C10N
La sociedad de la información se halla constantemente interactuando y es la internet, el más grande hito de su necesidad gregaria y su "apantallamiento" vicario en una sociedad real, en la que el hedonismo plaga gran parte de sus deseos y torna sus virtudes en graves vicisitudes.
Son los juegos los que han aligerado la carga existencial del hombre en su búsqueda de sentido a través de los sentidos, puliendo los instintos que creían extintos y moderando los impulsos con una ración de razón que sobrepasa toda noción a nivel conceptual, siendo la significancia, mas no a nivel estadístico, el hito de provecho que sintetiza sus ideales en modo de contentamiento progresivo para evitar caer en un espiral y vicioso vacío de conformismo.
¿Que es el hombre sin ideales in(formados), sino un pedazo de materia, abstracta ante sus límites autoimpuestos?. Un hombre sin inventiva es un ente de mecánico latir, un energúmeno draconiano incapaz de ser y ser humano.
Afirmo y reafirmo que todos los hombres portamos información, la expulsamos por los poros cual hedor mortífero o las calibramos a través del vocablo, florido o vulgar; las sintetizamos en conocimiento al interiorizar y nos humanizamos al compartirlo.
Mas no es erudito el que hace erupción ante la mínima tentación de verbalización, ni hay erudición si la misión, es la sumisión.
Los medios de comunicación son estandartes de información mas no de manipulación, tendencia que corroe sus cimientos y desnaturaliza su razón de ser.
Yace la objetividad en saberse filtro, ¿Por que ser subyugado por cortinas de humo institucionales?.
No estamos aquí, colegas artífices de información para venderse al mejor postor, todo hombre puede y debe informar con responsabilidad social, pues son los bulos los que diezman la misma óptica con la que se comercializa la realidad y se aleja de la verdad.
Vacíos de información existen a por montón, ¿Porque tornarlos bulos con él vicio de una gamificación desnaturalizada?. Basta ya de pan y circo para el pueblo, ¿Dónde queda la ética profesional?.
La gamificación trasciende a la ludificación en contexto y aproximación, ¿Cuán rentable es gamificar bulos ante los vacíos de información? ¿Vivimos acaso del relleno y humo?
Hay falacias que por contar con método y estructura, son pasadas de alto, cual verdad de premura. ¡Qué locura! El abordaje ético comparte en su vertiente primordial el aceptarse cual filtro mas no sesgo.
En redundantes e incongruentes discursos como parte central del espectáculo, se recurre al populismo, se juega con el sentimentalismo, se saca jugo al sensacionalismo y se naturaliza el bulo con moderadores de debate y líderes de opinión comprados.
En primer lugar, los bulos son alimentados por el pánico, el fervor mesiánico de fanáticos frenéticos, las muestras mediatizadas sin antes ser mediadas por neutrales principios, no tienen principio ni fín.
Llenar vacíos de implica investigación y no mera especulación, la cual es útil para nutrir las dimensiones expresivas del hecho, pero no podemos dejar al hecho, sin lecho ni techo a medio trecho, compromiso es necesario para no declarar medias verdades y dobles falsedades.
Es el compromiso social el que conlleva a la sana construcción de responsabilidad social, instruyamos a nuestros seres allegados, no olvidemos que un hombre que deja de aprender y admirarse, deja de vivir con propiedad, no nos dejemos dopar.
La gamificación de bulos es cuestión de manipulación, no creemos vicios de los vacios, llenemos con investigación y abnegación escrupulosa. No es la gamificación la que nos abstrae de la realidad, es el simulacro que a través de inmersión, desafía el criterio de realidad y evalúa sus expresiones.
No es ético, gamificar bulos ante vacíos de información, por que cimienta vicisitudes en las nubes que pronto se desplomaran, y su sensacionalización, generará polémico remezón, si gamificar es el método de inmersión más efectivo para la aproximación saludable a nuestro público objetivo, cuidemos los recursos verbales a usar y la implicancias de extensión temática, para no generar nuevos vicios y vacíos especulativos, con alevoso descuido, al haberse centrado demasiado en una estética anti-ética y anti-natural.
La gamificación es un método de implicancias virtuosas y virtualizadas en su mayoría, con recursos gráficos-informáticos derivados; si se aplica en el encubrimiento, se crean caóticas entropías, redundantes y cacofónicas en su misma verbalización y semiótica, como reflejo de la crisis provocada por tales teoremas noéticos.
No plaguemos métodos dinámicos de suciedad informativa y no impactemos con sensacionalismo o satanicemos los efectos inmersivos de un texto periodístico o literario, la gamificación de bulos es un acto criminal sin pena judicial precisa para con los efectos colaterales tan dañinos que causa, como manifiesto nefasto de una mórbida carencia de ética.
¡Continúe la inmersión y inviertase en cultivar virtud!
Comentarios
Publicar un comentario